Aquí yace Rodrigo Díaz, Mio Cid el Campeador, que nació allá en Vivar en un año que el tiempo olvidó. Vivió de forma gloriosa, tanto así que batalló, si hasta después de muerto su última batalla ganó. Nos deja su leyenda, su legado de honor, y nos deja buena hacienda para los herederos del Señor. Y para que su historia nunca sea olvidada, es su última voluntad, que su leyenda sea contada por toda la eternidad
Visita
Te invito a caminar, Más allá de los infinitos que haz conocido, Más allá de de lo que tan solo puedes observar.
Te invito a caminar, Por los pasillos de mi templo Por las calles de mi regazo Por la senda de mi destino En que deseo poder caminar contigo.
Te invito a pasear, Por los lugares más exóticos de mi vida, Por sus excéntricos escenarios Que deseo cautivar con emociones que aún escondes En tus pensamientos.
Te invito a pasear, Por las planicies que se encuentran en mi vientre Trazando un recorrido Por los cerros que se encuentran en mis pechos dormidos Llegando hasta mi cuello… Y perderte en mi entretecho.
Te invito a compartir, De nuestras alegrías que se harán eternas si el amor perdura De nuestras tristezas siendo manto de esperanza en tu ser.
Te invito a compartir, Sueños de los que con tan solo un beso quisiera hacer realidad Sentimientos que cada día se hacen más fuertes en nuestros corazones Tan solo iremos de la mano Viendo lluvias de estrellas Estrellas fugases que iluminen nuestro camino.
Te Invito a todo lo maravilloso que puedas imaginar, No tengas miedo que junto a mi jamás te dejare caer Te entrego todo lo que es parte de mí, Tan solo cierras tus ojos, Y sumérgete en nuestro mundo aquel que hemos creado Con ilusiones y esperanzas.
No temas a caer que yo estaré a tu lado dándote la mano Para que juntos nos podamos levantar Y aunque caigamos nuevamente nos tendremos el uno para el otro Para apoyarnos en todo sin temer A lo que hoy nos prepara el futuro.
Se que puedo confiar en ti Día a día se irán dando a conocer sentimientos Estancados que florecen en cada amanecer En que aún sigues siendo tan solo mió En mi realidad
Más allá de los infinitos que haz conocido,
Más allá de de lo que tan solo puedes observar.
Te invito a caminar,
Por los pasillos de mi templo
Por las calles de mi regazo
Por la senda de mi destino
En que deseo poder caminar contigo.
Te invito a pasear,
Por los lugares más exóticos de mi vida,
Por sus excéntricos escenarios
Que deseo cautivar con emociones que aún escondes
En tus pensamientos.
Te invito a pasear,
Por las planicies que se encuentran en mi vientre
Trazando un recorrido
Por los cerros que se encuentran en mis pechos dormidos
Llegando hasta mi cuello…
Y perderte en mi entretecho.
Te invito a compartir,
De nuestras alegrías que se harán eternas si el amor perdura
De nuestras tristezas siendo manto de esperanza en tu ser.
Te invito a compartir,
Sueños de los que con tan solo un beso quisiera hacer realidad
Sentimientos que cada día se hacen más fuertes en nuestros corazones
Tan solo iremos de la mano
Viendo lluvias de estrellas
Estrellas fugases que iluminen nuestro camino.
Te Invito a todo lo maravilloso que puedas imaginar,
No tengas miedo que junto a mi jamás te dejare caer
Te entrego todo lo que es parte de mí,
Tan solo cierras tus ojos,
Y sumérgete en nuestro mundo aquel que hemos creado
Con ilusiones y esperanzas.
No temas a caer que yo estaré a tu lado dándote la mano
Para que juntos nos podamos levantar
Y aunque caigamos nuevamente nos tendremos el uno para el otro
Para apoyarnos en todo sin temer
A lo que hoy nos prepara el futuro.
Se que puedo confiar en ti
Día a día se irán dando a conocer sentimientos
Estancados que florecen en cada amanecer
En que aún sigues siendo tan solo mió
En mi realidad